
Otra vez la lucha entre el bien y el mal. Lucha, nunca mejor dicho, porque vence el bien, ¡sí!, pero a base de espada. ¿Qué aprenderán nuestros niños?
Y otra lucha, quizá menos perceptible: hacer caso a nuestro corazón o hacer caso a nuestra cabeza.
- "¿Eres tú Alicia?"
- "Sí, pero no".
Es bueno seguir a ese "conejo con chaleco", con los pies en el suelo. Se puede, claro que se puede.
Una peli para dejarse llevar por el colorido y la magia de las flores que hablan.
Me has leído el pensamiento... para variar. Me impresionó, como en otras películas, el desenlace violento de la misma. Desde luego no es una película para niños.
ResponderEliminarLos conejos con chaleco... a veces aparecen en tu vida raudos y veloces y, ¡vaya si hay que seguirlos! Triste síntoma de quién perdió la ilusión de seguirlos... a menos que ya disponga de uno.